TARDE LLUVIOSA
Tarde lluviosa, tu amor el tiempo no ha dejado,
tus aguas se lo llevan bajo lento y triste goteo;
todo lo que amé, y de lo que hube de ser reo;
mis lamentos, pues de añorar no he terminado.
Todo lo que fue, cual fina arena entre los dedos,
ahora es del pasado dominio; inútil la protesta;
en cada ensoñación con lo ausente, es respuesta
contemplar memorias en rocíos sin ya miedos.
Mi amada y mi atroz decepción encarnás,
eso millones de veces, en vano y sin sentido;
al recordar tu figura alejarse en desgano;
fijo la vista al horizonte, y te añorás.
Mi recóndita fibra se conduele de lo que pudo haber sido,
cosa que pudo haber llegado a buen fin, si me hubiera esforzado…
mi corazón no para de cavilar en el futuro abortado;
y lo ilusorio que tuvo un millón de chances de haber existido.
Tarde lluviosa, de mi alma fiel, dulce compañera,
te revelás, me enfrentás en juegos de palabras;
cual exquisita mezcla de intenciones macabras;
y hacés que mi ser se sincere de cualquiera.
Sos madre de nostalgias y amada siempre presente,
esposa de desconsuelos, hasta con sol radiante…
cuando miro lejos, trémulo, y te veo, mi cruel amante.
Te amo… te odio, mas en vos me hago resiliente.
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