Poesía donde lo mortal y lo eterno se encuentran.

PERDIDA EN LAS SOMBRAS

 

En densas tinieblas, sin privilegio, desaparecida,

mi amada se halla, que en este orbe un día caminó.

La gloria de aquella pasión que una vez existió,

mas ya es evocación al tiempo cruel sometida.

 

Hoy mora en su sepulcro, desierta y muy perdida.

En su aposento, al cielo siempre atenta mirando;

incalculables épocas su triste partida marcando.

Su memoria es anécdota mustia y muy dolorida.

 

¿Dónde su ternura y su adoración han quedado?

¿Por qué el resplandor de su vida se ha desvanecido?

¿Y de su afecto solo un mármol negro y derruido?

La Parca ya borró todo cuanto aquí ha pasado.

 

Muchedumbres pasan ante ella, indiferentes,

a las crónicas suyas que su vida ha adornado,

que solo polvo sobre polvo se han tornado.

Su ambición fue amarme sin deleites suficientes.

 

Deseo y pasión, con ella todos se perecieron,

fueron de su existencia la meta más suprema.

Hoy, de su historia fugaz, la merecida diadema.

Su goce y regocijo con mi amor se fenecieron.

 

Adiós; con severo desconsuelo de ti me despido;

ruego a Dios que tu pura alma sea siempre adorada;

y que en cada paso de tu senda sea bien guiada;

y que, sosegada, sepa que nuestro amor no está vencido.

 

© 2026 Ulises Javier Fratesi Bay – Corazón Negro Todos los derechos reservados. Queda prohibida la reproducción total o parcial de estos textos, su distribución, modificación o uso en cualquier formato sin autorización expresa del autor.