BRISA FRÍA
Corriente fresca que llega en la mañana invernal,
baña mi rostro con su suave y grata frescura;
traen memorias la más tierna y dulce dulzura,
de aquellos tiempos idos, día sentimental.
Mas hoy cabalmente en esta clara mañana,
que brilla radiante, plena de luz y de sol,
regresan evocaciones y vivo arrebol,
de aquella edad feliz, luz temprana y lozana.
Camino por senda que hoy ya es muy diferente,
mas guardo en mi rostro la misma dulce sonrisa;
que nace con gozo, dulce como suave brisa,
en mi faz grabada, espontánea y siempre presente.
Injusto sería llamarlo justo galardón
que el cielo me otorga por mi gran mérito o valor;
sería jactancia, error, falta y deshonor,
algo vano, fútil y sin ninguna perfección.
Escucho la grata melodía que yo sentía,
canto de ángeles, suave y dulce armonía;
canción bendita que al alma siempre envía
paz, gozo inmenso y gran, inmensa alegría.
Bienaventurada seas, brisa clara de otoño,
mañana dorada que traes viejas memorias,
me llevas a tiempos de dulces y bellas historias,
cuando era dichoso en mi dulce y tierno retoño.
© 2026 Ulises Javier Fratesi Bay – Corazón Negro Todos los derechos reservados. Queda prohibida la reproducción total o parcial de estos textos, su distribución, modificación o uso en cualquier formato sin autorización expresa del autor.