Poesía donde lo mortal y lo eterno se encuentran.

ALIMAÑA INTERIOR

Vividor que se acrecienta a expensas de lo ajeno,
solo sabe obtener obsceno y vil sustento.
Del vigor ajeno extraes tu alimento,
vil bastardo que todo lo disipa a lleno.

¿Quién te dijo que eras bienvenido a habitar
en ámbito extraño que te da mal cobijo,
cual hediondo, asqueroso y ruin sabandijo?
Solo a tu sed de sangre supiste escuchar.

Tu nombre propio es ruin degeneración.
Tu apelativo: cáncer, palpitante.
De células malvadas, fuerza arrogante;
muerte hay escrita en tu propia pudrición.

Te juro que expirarás cual mal enemigo.
Si te extingo, serás recuerdo impío y profano,
que quede atrás, sin valor tu asunto vano.
Si me atacás, tu fin será cierto conmigo.

 

© 2026 Ulises Javier Fratesi Bay – Corazón Negro Todos los derechos reservados. Queda prohibida la reproducción total o parcial de estos textos, su distribución, modificación o uso en cualquier formato sin autorización expresa del autor.